lunes, 5 de enero de 2015

La Gestión Sociata: Forja XXI fue expoliada meses antes de la intervención judicial


Forja XXI fue expoliada meses antes de la intervención judicial

  • Documentos y equipos desaparecieron cuando la quiebra era ya inminente

  • Los antiguos gestores trataron de obstaculizar el acceso a la contabilidad

Uno de los talleres de Forja XXI, completamente desvalijado y sin...
Uno de los talleres de Forja XXI, completamente desvalijado y sin apenas material. FOTOS: CARLOS MÁRQUEZ

Placas solares, maquinaria de última generación, material informático y de telecomunicaciones, coches... Poco queda en la que fuera sede central de la Fundación Forja XXI, en la Hacienda de Su Eminencia,de la que han desaparecido bienes de todo tipo, incluyendo documentación contable sobre la gestión de la entidad.
Los talleres de mármol, energía solar, informática o jardinería -pioneros en algunos casos- están prácticamente vacíos después del saqueo al que ha sido sometido el cuartel general de una fundación que llegó a emplear a 600 personas y que recibió millones de euros en subvenciones públicas, en muchos casos irregularmente. Y de los seis vehículos que aparecen en los inventarios, sólo dos están localizados. Del resto no hay ni rastro.
Pero no sólo han desaparecido bienes de equipo. En los estantes donde se guardan los expedientes de los talleres y las subvenciones que 'alimentaron' a la Fundación faltan archivadores y la contabilidad de los últimos años está incompleta.
Según un informe del administrador concursal, al que ha tenido acceso EL MUNDO de Andalucía, en los meses previos a la declaración del concurso de acreedores y a la intervención judicial de la entidad, la sede situada en La Negrilla fue objeto de un número indeterminado de robos.
Tuvieron lugar, detalla el administrador judicial, entre el 2 de febrero y el 22 de mayo de este año, aunque sorprendentemente los responsables de Forja XXI no denunciaron estos hechos hasta el mes de julio, justo una semana antes de que el Juzgado de lo Mercantil declarase el concurso de acreedores por un agujero de casi ocho millones de euros en deudas que mantiene la Fundación con más de 2.300 acreedores.

La denuncia

La denuncia de los robos la interpuso el 9 de julio el director general de Forja XXI, Juan José Ruiz Márquez, y el administrador dice en su informe que se desconoce por completo qué documentación ha desaparecido.
De acuerdo con la denuncia, los ladrones accedieron al edificio a través de una puerta situada en la tercera planta, aunque apenas si dejaron rastros de haber forzado la cerradura. Aun así, los nuevos gestores nombrados por el juez decidieron cambiar las principales cerraduras y reforzar las medidas de seguridad.
Pero la desaparición de bienes y documentación no es la única dificultad a la que se ha tenido que enfrentar el administrador concursal a la hora de tratar de poner orden en la Fundación yaclarar sus cuentas que, por cierto, eran un auténtico caos en lo que al último año y medio de actividad se refiere.
Los antiguos gestores no han sido, precisamente, colaboradores y los nuevos responsables nombrados por el Juzgado de lo Mercantil 1 han tenido que recurrir a vías extraordinarias para acceder a la información e, incluso, a las sedes físicas de Forja XXI.
Tanto es así que hubo que contratar a un experto informático para entrar en el sistema, dado que los anteriores gestores, con Ruiz Márquez a la cabeza, no proporcionaron las claves a pesar de los reiterados requerimientos que se le hicieron alegando que no las sabían.
Después del ERE extintivo que se llevó a cabo en mayo, todos los trabajadores que quedaban en la fundación fueron despedidos, por lo que el administrador judicial no ha podido contar con el auxilio de ningún empleado del departamento de administración en su labor.
En el informe enviado al juez, explica que ha tenido que «bucear» en el sistema de información «para poder comprender la organización, sistemática y funcionalidad de la información almacenada». «Sin la más mínima asistencia», añade.
La tarea no fue nada fácil, teniendo en cuenta además que la contabilidad de los últimos meses estaba plagada de deficiencias. Hasta el punto de que no se efectuaban asientos desde junio de 2013. El último cierre contable de Forja XXI fue el de 2012, lo que ha hecho que el administrador concursal haya tenido, literalmente, que rastrear estanterías en busca de los documentos para poder actualizar la contabilidad.
Más aún, en los últimos tiempos los gestores de Forja XXI efectuaronpagos a cuenta a los trabajadores sin registrarlos, a lo que hay que añadir que sólo se encuentran depositadas en el Registro Mercantil las cuentas correspondientes a 2002, 2003 y 2004.

Desaparece el busto del fundador

La antigua residencia del clero sevillano del siglo XVII conocida como Hacienda de Su Eminencia, no es hoy más que una sombra del 'esplendor' que alcanzó como sede de la Fundación Forja XXI tras cederle el complejo la Junta de Andalucía por un periodo de 50 añosy a cambio de su restauración.
El abandono y los robos sufridos han dejado huella en los jardines y en los edificios del complejo desde el que se gestionaba una entidad que llegó a tener 600 empleados y a impartir talleres incluso fuera de las fronteras nacionales gracias a las ingentes subvenciones que recibía.
En las naves que servían de talleres sólo quedan cajas vacías, mesas y sillas, en muchos casos inservibles. De los equipos y maquinaria con la que se enseñaba, por ejemplo, a instalar placas solares, no queda nada. Todo se ha volatilizado en los últimos meses, cuando el declive de la entidad se manifestó irremediable y la conflictividad laboral llegó a su límite máximo ante el impago de las nóminas.
Hasta el busto que recordaba al fundado, el canónigo de la CatedralManuel Benigno Vázquez, ha sido arrancado de su pedestal junto a una fuente de la que hace tiempo que no fluye ni gota de agua.